Gobernanza en empresas familiares: aprender también es construir futuro

Por Laura Poletti: reflexiones sobre gobernanza en empresas familiares a partir de su clase en el Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la UBA en Venado Tuerto.

Una clase sobre gobernanza en empresas familiares en la FAUBA

En agendas llenas, entre responsabilidades, viajes, familias, empresas y decisiones cotidianas, hay personas que siguen encontrando tiempo para aprender. Y eso merece un reconocimiento enorme.

Tuve la alegría de participar nuevamente en Venado Tuerto del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA). Esta vez, compartiendo una clase en el último módulo sobre un tema que me apasiona: la gobernanza en las empresas familiares.

Gobernanza en empresas familiares: cuidar lo que se construye

Conversamos sobre la importancia de construir acuerdos, profesionalizar decisiones, acompañar los procesos de sucesión y fortalecer la continuidad de las organizaciones.

Porque detrás de una empresa familiar conviven historias, afectos, patrimonios, expectativas y proyectos de distintas generaciones. Y gobernar también significa aprender a cuidar todo eso mientras construimos futuro.

Luego tuve el privilegio de integrar el jurado que evaluó los seis casos presentados por los participantes. Fue una experiencia valiosa, compartida con profesionales de gran nivel.

Escuchar sus análisis, sus propuestas y sus miradas sobre los negocios me recordó algo esencial: cuando una persona aprende, ese conocimiento puede transformar mucho más que su propia trayectoria. Puede mejorar una empresa, abrir oportunidades para sus colaboradores, fortalecer una cadena de valor y contribuir al desarrollo de toda una comunidad.

Si te interesa el tema, te puede servir este artículo sobre la sucesión en la PyME familiar o este otro sobre el traspaso generacional.

El verdadero sentido de la formación

Ahí encuentro el verdadero sentido de la formación: generar un impacto humano, social, económico, ambiental y ético-ciudadano.

Quiero agradecer especialmente a FAUBA, Nufarm, la Sociedad Rural de Venado Tuerto, CRICEX, Venturino, la Municipalidad y a todas las personas e instituciones que hacen posible acercar formación académica de excelencia a nuestro interior productivo. La articulación entre universidad, empresas, instituciones y sector público es una herramienta extraordinaria de desarrollo territorial.

Y quiero dedicar unas palabras especialmente a quienes cursaron y egresaron: a quienes llegaron después de largas jornadas laborales, a quienes reorganizaron sus agendas y a quienes resignaron horas de descanso para seguir aprendiendo. Cada hora que invirtieron en ustedes es también una inversión en las organizaciones y comunidades de las que forman parte.

Gracias por permitirme compartir una parte de ese camino, a Rubén Dicún de Nufarm, a Mariano Villani, Fernando Mogni y Sebastián Senesi. Enseñar siempre me deja algo para aprender, y ver crecer a otros es una de las experiencias más gratificantes de mi vida profesional.

Que el conocimiento siga viajando, que las oportunidades lleguen a cada región y que cada vez más personas puedan convertir su esfuerzo en futuro.

Si querés trabajar la gobernanza de tu empresa familiar, conversemos.