Gobierno Corporativo y Compliance en PyMEs: dos herramientas diferentes que se potencian

Laura Poletti: Abogada Corporativa · Directora Independiente · Fundadora LP Soluciones Jurídicas Preventivas

El Gobierno Corporativo y el Compliance no son lo mismo, pero trabajan de manera complementaria para construir organizaciones más sólidas, transparentes y preparadas para crecer.

El Gobierno Corporativo establece quién decide, cómo se toman las decisiones, qué responsabilidades tiene cada persona y cuáles son los mecanismos de supervisión y control.

El Compliance, por su parte, procura que esas decisiones se adopten respetando las normas, los valores de la empresa y los niveles de riesgo que la organización está dispuesta a asumir.

Gobierno Corporativo y Compliance en PyMEs

AspectoGobierno CorporativoCompliance
Pregunta principal¿Quién decide y cómo se organiza la toma de decisiones?¿Cómo nos aseguramos de actuar correctamente?
ObjetivoMejorar la calidad de las decisiones.Prevenir riesgos y promover una cultura de integridad.
EnfoqueDirección, estructura y estrategia.Prevención, conducta y cumplimiento.
MiradaPrincipalmente de largo plazo.Presente y futuro.
Responsables principalesSocios, accionistas, directorio y gerencia.Responsable de Compliance, líderes y toda la organización.
Riesgo que gestionaDecisiones deficientes, concentración de poder y falta de supervisión.Incumplimientos legales, éticos y reputacionales.
Herramientas habitualesDirectorios, reglamentos, protocolos familiares, comités y sistemas de información.Código de conducta, políticas internas, canal ético, capacitaciones y monitoreo.
Pregunta habitual¿Estamos gobernando adecuadamente la empresa?¿Estamos actuando de manera correcta y coherente?
Resultado esperadoSustentabilidad, continuidad y crecimiento.Integridad, confianza y reducción de riesgos.

Una analogía sencilla para las PyMEs

Imaginemos que la empresa es un barco.

Desde la perspectiva del Gobierno Corporativo, es necesario definir:

  • cuál es el destino;
  • quién está al mando;
  • quién supervisa al capitán;
  • qué decisiones puede tomar por sí solo;
  • cuáles requieren aprobación;
  • y cómo se controla el desarrollo del viaje.

En otras palabras, el Gobierno Corporativo diseña el sistema de conducción y supervisión del barco.

Desde la perspectiva del Compliance, se verifica que durante el recorrido:

  • se respeten las normas;
  • se administren adecuadamente los riesgos;
  • no se produzcan conductas indebidas;
  • se detecten y gestionen los conflictos de interés;
  • y se proteja la reputación de la organización.

El Compliance ayuda a que el barco avance hacia su destino sin desviarse de los valores y las reglas que la empresa decidió respetar.

Lo que suele suceder en las PyMEs

Etapa 1: la empresa funciona sobre la base de la confianza

En sus primeros años, es habitual que:

  • todas las decisiones pasen por la persona fundadora;
  • no exista un directorio formal;
  • los roles no estén claramente delimitados;
  • no haya políticas ni procedimientos escritos;
  • y los conflictos todavía no resulten visibles.

La confianza permite avanzar, pero muchas veces reemplaza a los procesos.

Etapa 2: la empresa crece y se vuelve más compleja

Con el crecimiento:

  • se incorporan familiares;
  • ingresan gerentes y nuevos colaboradores;
  • aumenta la cantidad de clientes y proveedores;
  • aparecen nuevas áreas de negocio;
  • se delegan responsabilidades;
  • y surgen riesgos que antes no existían o no eran visibles.

En este punto, la confianza continúa siendo importante, pero ya no resulta suficiente.

Etapa 3: la empresa necesita ordenar su estructura

El Gobierno Corporativo comienza a responder preguntas como:

  • ¿Quién decide?
  • ¿Quién supervisa?
  • ¿Quién debe informar?
  • ¿Qué decisiones puede tomar la gerencia?
  • ¿Qué asuntos deben ser tratados por el directorio o por los socios?
  • ¿Cómo se controlan los resultados?

Al mismo tiempo, el Compliance ayuda a responder:

  • ¿Cuáles son los principales riesgos de la organización?
  • ¿Cómo prevenimos los conflictos de interés?
  • ¿Qué conductas están permitidas y cuáles no?
  • ¿Cómo pueden reportarse posibles irregularidades?
  • ¿Cómo capacitamos a quienes forman parte de la empresa?
  • ¿Qué controles necesitamos implementar?

Una frase que solemos compartir con las empresas familiares resume esta diferencia:

“El Gobierno Corporativo evita que las personas tengan que resolverlo todo. El Compliance evita que tengan que adivinar qué es lo correcto.”

Un ejemplo práctico: la incorporación de una gerencia general profesional

Cuando una empresa familiar incorpora a una persona externa para asumir la Gerencia General, el Gobierno Corporativo debe definir:

  • qué facultades tendrá;
  • a quién deberá reportar;
  • qué decisiones podrá tomar de manera autónoma;
  • qué asuntos deberá elevar al directorio;
  • y cómo se evaluará su gestión.

El Compliance, en cambio, deberá analizar:

  • si existen posibles conflictos de interés;
  • si hay políticas para contratar proveedores vinculados;
  • quién controla los gastos y las autorizaciones;
  • qué procedimientos deben seguirse;
  • y si existe un canal adecuado para reportar irregularidades.

Ambas herramientas trabajan sobre una misma situación, pero lo hacen desde perspectivas diferentes y complementarias.

La fórmula que mejor funciona

Desde mi experiencia:

Gobierno Corporativo = estructura

Compliance = cultura, integridad y prevención

Estructura + cultura preventiva = empresa sostenible

Por eso, antes de invertir en tecnología, expandirse o iniciar nuevos negocios, toda PyME debería formularse dos preguntas:

Gobierno Corporativo:
¿Tenemos claridad acerca de quién decide cada tema y cuáles son sus responsabilidades?

Compliance:
¿Tenemos claridad sobre cómo queremos que esas decisiones sean tomadas?

Cuando una empresa puede responder ambas preguntas, ya comenzó a construir una organización preparada para crecer, atraer talento, acceder a financiamiento y trascender generaciones.

En conclusión

Con los años he podido comprobar que:

El Gobierno Corporativo ordena el poder. El Compliance orienta el comportamiento. Juntos construyen confianza, sostenibilidad y valor.

Sobre la autora

Laura Poletti es abogada corporativa, Directora Independiente (IGEP) y fundadora de LP Soluciones Jurídicas Preventivas. Especializada en gobierno corporativo, empresas familiares y prevención de conflictos, ha asesorado a más de 250 empresas en Argentina. Docente universitaria y transitando su master en Gobierno Corporativo, Finanzas & Law (UDESA).